Polvos: el secreto de la piel perfecta

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Compactos, sueltos, iluminadores, bronceadores o mates… Hay un polvo para cada necesidad de la piel. Te contamos cuál es el que te conviene y cómo usarlo.

Los vemos ahí, en las perfumerías y catálogos de make up. Sin embargo, en general, no sabemos elegir el que va con nuestro tipo de piel o cómo aplicarlo para no parecer un verdadero panqueque.

“Cada polvo de maquillaje está creado para atender una necesidad específica. Conocer las variedades existentes facilita la tarea de saber cuál es el indicado según el tipo de piel o necesidad”, le explica a Entremujeres Mariana Sequeira, maquilladora de la Tienda L´Bel.

¿Cuál es el polvos de maquillaje perfecto?

¿Para qué sirven?

Los polvos sueltos. Pueden utilizarse solos, para lograr un efecto natural; sobre la base, para prolongar su duración; o como punto final del maquillaje, para eliminar el brillo. No te olvides de aplicarlo sobre el cuello.

Los polvos compactos. Son ideales para retocar el maquillaje y eliminar el brillo de la piel rápidamente. Este tipo de polvo es una forma veloz y práctica de perfeccionar el rostro antes de aplicar el color.

Los polvos bronceadores. Deben usarse teniendo en cuenta una regla de oro: hay que aplicarlos delicadamente, de lo contrario el bronceado no se verá natural. Para que el efecto deseado sea total, no hay que olvidarse de usarlos también en el cuello y escote.

¿Cómo aplicarlos?

En el caso del polvo compacto, es recomendable utilizar una esponja seca, para sellar las correcciones y la base aplicada.

A los polvos sueltos es mejor aplicarlos con una brocha grande, ancha y que cuente con pelos largos y suaves sacudiéndola para evitar una distribución irregular. La punta puede ser redondeada o recta  (ésta última, la hace ideal para aplicar alrededor de los ojos y la nariz).

¿Qué elegir: sueltos o compactos?

La diferencia entre ambos es el proceso de prensado que le da a cada uno una particular consistencia. Esto hace que los polvos sueltos brinden un efecto más liviano y natural, y que los compactos ofrezcan una mayor cobertura y también puedan ser usados como base de maquillaje.

Los polvos adecuados para “las maduritas”

Al llegar a los 50 comenzamos a temer a los polvos porque pensamos que resaltan nuestras arrugas. Sin embargo, el uso de éstos puede sumar puntos de belleza si se elige la fórmula adecuada. Para las pieles maduras se recomiendan los polvos sueltos gracias a su naturaleza ligera e imperceptible.

El tono adecuado

Al momento de comprar un polvo, lo más recomendable es probarlo directamente sobre la piel. Esto permitirá elegir el color adecuado tomando en cuenta el tono de cada rostro.

“L´Bel, por ejemplo, cuenta con una amplia variedad de polvos para atender las necesidades de cada mujer, y de cada tipo de piel. Cada uno de estos productos posee una tecnología que se traduce en acabados, texturas y efectos  especialmente creados para embellecer la piel del rostro”, explica Sequeira. Y agrega: “Hay opciones para lograr cobertura alta como el polvo compacto Effet Parfait, cobertura media y cobertura ligera como los polvos sueltos Perfectisse Naturelle”.
Fuente: entremujeres.clarin.com